Hace unos 10 meses tomé la decisión de embarcarme en una aventura profesional que me ha cambiado la vida por completo.

Desde el primer momento tuve ganas de relatar en mi propio blog mis experiencias. Por un lado para organizar mis ideas mientras escribo y por otro lado por si, desde mi humilde posición, contar mis errores y aciertos pudiera ayudar a otros emprendedores, empresarios, intraemprendedores o simplemente inconformistas.

Una presentación formal

Seguramente si estás leyendo esto es porque nos conocemos personal o profesionalmente. Aún así me voy a tomar la licencia de aprovechar este post inaugural para contarte quien soy.

Raúl Carrión

Mi foto corporativa de cuando era joven y lozano. Ya va tocando cambiarla por una con las gafas…

Me llamo Raúl Carrión y soy un hombre con mucha suerte. Tengo la familia con la que siempre había soñado: una mujer increíble que me complementa y me apoya en todos los proyectos en los que me embarco y dos hijas que son puro amor. Lucía es un terremoto de 2 años y Alba una sonrisa constante de 5 meses. No puedo pedir más.

Y en lo profesional soy un apasionado del Marketing Digital en general y del comercio electrónico en particular.

Ingeniero informático de educación, he trabajado los últimos 12 años en prácticamente todas las disciplinas del Marketing online: Desarrollo web, Seo, Google Adwords, Hosting, gestión de proyectos y personas e incluso he diseñado logos de empresas.

Por el camino cofundé una empresa de hosting llamada Custom Professional Hosting y una tienda online de complementos para los amantes de los buldogs franceses que puedes encontrar en xidereco.com. Esto si que es un proyecto de “nicho”.

Y lo que aprendo lo comparto como profesor habitual de escuelas de negocio y universidades. Y por supuesto, a partir de ahora en este blog.

El punto de inflexión

Llega un momento en la vida, al menos a mi me llegó, en el que algo en tu interior te dice que ahí fuera hay mucho más y te lo estás perdiendo. Que es el momento de crecer. La frase que ahora está tan de moda: salir de tu zona de confort.

Y allí estaba yo. Subdirector de una reconocida agencia de Marketing Digital. Con una hija de un año y otra en camino y 2.000 euros ahorrados y una hipoteca recién firmada. ¿Se te ocurre un mejor momento para dejar tu trabajo, hacerte autónomo?

Sinceramente muchos, pero la verdad, ya no aguantaba más. Las semanas se repetían y no encontraba la motivación. Si te sientes así. Sincerate contigo mismo y actua.

Ahora

Mi sensación, y seguramente sea cierta, es que en los últimos 10 meses he aprendido más de lo que nunca hubiera imaginado. He vuelto a programar en .Net. Me he reconciliado con Prestashop. He trabajado en posicionamiento en buscadores, he gestionado campañas de Adwords. He montado webs en WordPress, he dado formación y he visto crecer un ecommerce desde dentro participando en todas sus facetas.

Nunca pensé que fuera posible. Pero así es. He sido más productivo, más creativo y más rentable para los clientes y para mi mismo.

Y aún así, lo que más valoro de esta temporada es el poder trabajar codo con codo con grandísimas personas y profesionales. Números uno de sus disciplinas. Ese tipo de personas que son especiales, que pueden con todo y que ponen cariño en cada detalle. Ya los conocerás porque pienso presentartelos en futuros posts.

Desgraciadamente no todo han sido alegrías. A pesar del apoyo incondicional de Merche (mi mujer y compañera de aventuras), el dormir de menos, el estrés y la falta de tiempo para hacer deporte pudo con mi salud en varias ocasiones a niveles alarmantes. He pasado por dermatitis, colitis, una hernia discal y alguna cosilla más. En estos 10 meses he estado más veces ingresado que en los últimos 10 años. Así que por favor, no cometas mis mismos errores.

Nos han engañado: la fuerza de voluntad no es suficiente

Salí de la agencia con una mano delante y otra detrás: ni paro, ni finiquito. Nada. Apenas ahorros y un montón de gastos. Intenté abarcar demasiado trabajo para aumentar la facturación trabajando en jornadas interminables de lunes a domingo.
Me he perdido momentos familiares que no volverán. Y tengo secuelas físicas que tardarán en remitir.

No, tener voluntad no basta. Llega un momento que tu cuerpo dice hasta aquí hemos llegado y el mío me dio el ultimátum a los 6 meses.

Si ahora volviera a empezar, esto es lo que cambiaría:

  • Planificar mejor el cambio para tener un colchón económico de al menos 6 meses.
  • Tener un horario fijo de trabajo. Para mí no tener horario significaba no parar de trabajar nunca.
  • Ser más selectivo con los proyectos iniciales para concentrarte en menos disciplinas de trabajo.
  • Coger menos clientes al principio.
  • Empezar el blog el primer día. :o)

Qué encontrarás en el blog

Bueno, ahora que ya nos conocemos te cuento un poco que pienso hacer con este blog. Mi idea es escribir sobre las técnicas, personas y proyectos que me aportan.

Las peripecias de mi AMDU (Agencia de Marketing Digital Unipersonal). Porque decir que soy autónomo es menos cool.

Y como no, te haré partícipe de mis aciertos y errores. Espero que te sean de ayuda.

¡Bienvenid@!